17 - Toupies, XXème Siècle


 

Miguel and Mark

 

Some years later, when he lived with his father, his mother asked him to lodge a young delinquent, Miguel, a few days while the boy looked for a job.

 

            Miguel, accepted for the winter, worked at night picking up chickens and stayed until summer when he finally left in the camper of Pierrot’s father, into a forest where he had stored some empty bottles and cans. It was Pierrot’s parents, having more time, who performed the “cleanup” after the father had become “fed up” with Miguel’s abuses.

 

            The young man was an out-and-out liar. He’d even planted opium poppies in Pierrot’s garden along with his accomplice, Mark, who’d moved in with him. As if a room and bed wasn’t enough.

 

    Mark, who operated on Valium, ostensibly for his heart, with Miguel had brought over two mowing machines they’d been “offered” “from a farm” (without a doubt in the vicinity of the woods where the camper was). Pierrot was skeptical – one machine was generous, but two, difficult to believe. Two weeks later two policemen arrived to ask Pierrot for the two pieces of gardening equipment behind his house. He told them to go and see for themselves and they carried away the equipment. Pierrot fully agreed that these two things did not belong to him.

 

Deux toupies en l'état.

Lot de deux toupies. Dans l'état.

Lot de deux toupies, un diabolo

Toupie LBZ lithographiée diamètre 20 cm.

Toupie lithographiée. Très bel état.

Toupie Mont Blanc diamètre 15 cm.

 

Miguel y Marc

 

 

 

Unos años después, mientras estaba alojado con su padre, su madre le pidió que hospedara a Miguel unos días, un joven delincuente que buscaba trabajo.

 

Miguel, planificado para el invierno, que trabajaba de noche recogiendo aves de corral, se quedó hasta el verano, donde fue a acampar en la caravana del padre de Pierrot, en un bosque donde dejó algunas botellas y latas vacías. Fueron los padres de Pierrot, que estaban más disponibles, quienes hicieron la "limpieza" después de que el padre se cansara del abuso de Miguel.

 

El joven era un archimentiroso, incluso había plantado semillas de amapola en el jardín de Pierrot, con su acólito, Marc que se había unido a él en la casa de mi amigo, como si un cobijo y una cama no fueran suficientes para ellos.

Marc que se alimentaba con Valium, supuestamente para su corazón, y Miguel quien se había traído de "una granja" de madera, que estaba cerca de la caravana, dos máquinas para cortar la hierba que les habían supuestamente dado. Pierrot sospechó que una era un gesto razonable, pero dos, fue sorprendente. De hecho, dos semanas después, dos gendarmes vinieron a pedirle a Pierrot que les mostrara los objetos de jardín detrás de su casa. Les dijo que lo querían ver por sí mismos y cuando le informaron sobre las dos herramientas, Pierrot solo pudo ver que estos objetos no le pertenecían.